Semana del libro prohibido
Pues, un nuevo año se inicia la semana del libro prohibido, creada para promover la libertad de lectura. Y para celebrarlo comienzo un meme que consta de 2 partes, y que habrá que reenviar a otros 3 blogueros:
1 - ¿Existe algún libro que tiraríais gustosos a la hoguera?
2 - Y al conrario, ¿cuál salvaríais a toda costa, a pesar de su naturaleza provocativa/indecente/subversiva?
Por mi parte, la respuesta a la primera pregunta es no; considero que de cualquier libro se extrae algo positivo, aunque sea saber qué es lo que no se debe hacer o escribir. He leído novelas horrorosas que me han enseñado cómo no se ha de escribir nunca un libro; y he tenido apasionantes diálogos interiores gracias a obras con las que no estaba ideológicamente de acuerdo. El problema de la influencia de un libro no radica en él mismo, sino en la inteligencia del que lo lee, y una mayor cantidad de lecturas tiene, por regla general, una influencia positiva en nuestra capacidad de pensar.
…Con todo, a lo mejor me planteaba churruscar un poco las puntitas del “Justine” del Marqués de Sade, porque entre lo esperpéntico de la historia y que tampoco es que tenga un gran estilo, hay veces que te dan ganas de arrancate los ojos mientras lees.
En cuanto a la segunda pregunta… dos libros que han removido los cimientos de mi propia conciencia: El Perfume y El Satiricón. Me hicieron sentir fatal al leerlos, pero no renunciaría a ellos por nada.
Le paso este meme.. a Jose, a Chesi y a Geógrafo. Que lo disfrutéis.

Septiembre 30th, 2008 at 11:02
Jeje! Qué a punto llegas, jodía! Si es que me lo has puesto a huevo. Me esperaré al viernes para responder a este meme, que será cuando se ponga en marcha la imprenta para imprimir “cierto libro”, que os recomendaré salvar de la quema pesar de su naturaleza provocativa/indecente/subversiva, y que llegará a sus librerías de referencia el 10 de octubre.
Octubre 1st, 2008 at 0:52
[…] Mireia envia el meme “La semana del libro prohibido” on ens insta a mí i a un parell d’incauts més a escollir un llibre per llençar a la foguera i altre que salvaríem encara que la seva naturalessa provocativa o subversiva ens fes voler cremar-lo. […]